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Orbegozo nació en Otuzco (La Libertad), fue militar, luego profesor de inglés; sin embargo, encontró su vocación luego de escribir una nota sobre una placita de una playa de La Libertad llamada Buenos Aires. La gente del pueblo decía que el alcalde había gastado demasiado dinero en la construcción de la plaza. El joven Orbegozo y un amigo ingeniero comprobaron que hubo sobrevaloración de la obra. En esa circunstancia, Orbegozo se dio cuenta de la importancia de la prensa que puede denunciar y fiscalizar. Pero también que nunca debe publicarse una denuncia sin antes comprobarla.
¿Por qué más de cincuenta años Orbegozo se dedicó a ser periodista? Pues el maestro decía que el periodismo es un servicio público. “El pueblo nos delega a los periodistas el privilegio de representarlo para después contarle a la mañana siguiente lo que pasó”. (MJO,2006)
Después de una hora de cabalgata, decidí bajarme y caminar. El paisaje estaba formado por distintos colores de verde. Infinidad de plantas. Las únicas que reconocí los helechos. Sólo faltaba un camino que tenía que ascender. Eso es todo lo que pude caminar porque luego tuve que descansar. Mis amigos como bueno exploradores se fueron solos, parecía una carrera de quién llegaría primero. En cambio yo, me quedé conversando con el comunero Santillán. Y me comentó que toda la comunidad se había organizado para hacer el camino que lleva a Gocta. Tuvieron que cortar árboles y hacer un pequeño trecho por donde ingresen los caballos. A veces me parecía que nos encontrábamos debajo de árboles que simulaban verdes sombrillas enredadas.
Luego el comunero me pidió escuchar las aves y me hizo observar la tierra pues había rastros de conchitas. Imaginé que hace millones de años llegó el mar hasta aquí. También observé piedras fosilizadas. Me dijo sonriente que él se sentía orgulloso de trabajar aquí, de recorrer cada día este lugar y cuidarlo. El comparó este lugar con el paraíso. Y yo al recordar las calles de Lima, el tráfico, la contaminación. Dije: “sí, es un paraíso”. En el camino me di cuenta que el comunero recogió botellas plásticas y envolturas que dejaban algunos descuidados viajeros.